La artista colombiana, cuyas obras han sido expuestas en muestras individuales en el Tate Modern de Londres y el Museo de Arte Moderno de San Francisco, entre otros, trabaja a partir de muebles y otros objetos cotidianos, muchos de los cuales han sido la base de espectaculares instalaciones en los últimos años.
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Cultura

Retrospectiva itinerante de Doris Salcedo en EE.UU.

Plegaria muda de Doris Salcedo - AFP

La artista colombiana, cuyas obras han sido expuestas en muestras individuales en el Tate Modern de Londres y el Museo de Arte Moderno de San Francisco, entre otros, trabaja a partir de muebles y otros objetos cotidianos, muchos de los cuales han sido la base de espectaculares instalaciones en los últimos años.

Salcedo ha recibido numerosos premios y honores, como la Beca de la Fundación Solomon Guggenheim (1995), el Premio Velázquez a las Artes Visuales (2010) y el Premio Hiroshima de Arte (2014).

La retrospectiva, que llega a mitad de año al Guggenheim de Nueva York, puede verse actualmente en el Museo de Arte Contemporáneo de Chicago, a cargo de las curadoras Madeleine Grynsztejn y Julie Rodrigues Widholm. En 2016 viajará al Museo de Arte Pérez de Miami.

“La única preocupación de mi obra es lo que sucede a los seres humanos asaltados por la violencia… La única respuesta posible que puedo dar frente a la ausencia irreparable es producir imágenes capaces de expresar imperfección, carencia y vacío”, dice Salcedo al explicar su proceso creativo.

Los trabajos expuestos en Estados Unidos nunca han sido mostrados juntos e incluyen “Plegaria Muda” (2008-2010), un homenaje a los miles de muertos por la violencia en Colombia y compuesta por 120 parejas de mesas invertidas unidas por una masa de tierra que permite un crecimiento de pasto y da como resultado un laberinto de ataúdes que deja entrever la vida.

Salcedo sacudió la conciencia colectiva de su país cuando colgó 280 sillas en una fachada del Palacio de Justicia de Bogotá en 2002, una instalación en memoria de las víctimas de la toma de ese edificio por el movimiento guerrillero M-19 en 1985 y de la trágica recuperación por el Ejército.

También puede verse su trabajo más reciente, “Disremembered” (2014), una referencia a las palabras “desmembrado” y “recuerdo”, representado por esculturas con forma de túnica de seda con hilos cosidas con 12.000 agujas e inspirado en encuentros en Chicago con madres que han perdido a sus hijos por la violencia.

Con AFP

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Ubicada en Cultura · mayo 5, 2015 · Comments (0)

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