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Internacional

El nuevo “papa negro”, un venezolano brillante y comprometido

El venezolano Arturo Sosa, nuevo papa negro - Compañía de Jesús

El venezolano Arturo Sosa, elegido superior general de los jesuitas, es descrito por sus allegados como un brillante intelectual, guapo, encantador y con gran capacidad de liderazgo, que desarrolló en Venezuela una destacada carrera académica y de reflexión política.

De 67 años, Sosa es licenciado en Filosofía por la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas y doctor en Ciencias Políticas por la Universidad Central de Venezuela.

En Venezuela, donde transcurrió casi toda su vida, destacó como docente. Fue rector de la Universidad Católica del Táchira y director del centro de análisis y de estudios Gumilla.

Sosa sucede como “papa negro” al español Adolfo Nicolás, de quien era consejero general, y se convertirá en el primer no europeo en liderar a los jesuitas en los casi cinco siglos de esa orden. Fue también el primer venezolano nombrado superior provincial de los jesuitas en Venezuela entre 1996 y 2004.

Compromiso político

El mayor de seis hermanos, Sosa nació en Caracas el 12 de noviembre de 1948 en una familia acomodada y comprometida en la política.

Su padre, llamado Arturo Sosa igual que él, fue un importante empresario que se desempeñó como ministro de Hacienda en 1958, apenas caída la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez, e integró también la junta de gobierno que presidió entonces Wolfgang Larrazábal. Ocupó nuevamente la cartera de Hacienda entre 1982 y 1984.

A fines de los años 60 y principios de los 70, su hijo Arturo, entonces estudiante, se unió al movimiento de renovación universitaria, e incluso fue expulsado de la Universidad Católica Andrés Bello por su compromiso social y sentido crítico.

En la casa de su madre Margarita, en Caracas, su elección desató este viernes una fiesta, con teléfonos que no paraban de sonar y visitas.

“Él es lo mejor que hay. Es lo mejor que le ha podido pasar a esa gente”, exclamó llena de entusiasmo su hermana menor Ana María, quien aún recuerda cuando Arturo estaba en el seminario y ella, de cinco años, lo iba a visitar con sus padres.

Con AFP

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Ubicada en Internacional · octubre 14, 2016 · Comments (0)

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